DESNUDAR Y DESANUDAR. LA LIBERTAD PERSONAL

por Ángeles Córdoba | SEntiRySER


Hace ya unos cuantos años tuve un sueño. Al despertar, tuve la suerte de recordar la actividad onírica de aquella noche que, a día de hoy, sigue acompañándome en mi memoria.
Lo llevé a análisis y mi terapeuta me acompañó a descifrar el significado de aquel sueño, a revelar el mensaje que traía a mi vida.

Yo caminaba desnuda, despojada de cualquier prenda que pudiera ocultar alguna parte de mi cuerpo. Me mostraba al mundo desenmascarada, sin tapujos, descifrada y sin disfraz. Me sentía libre y liviana, fresca y natural. Consciente de mi desnudez sentía, que sólo así, podía vivir conectada a mi ser real.

  • Desnudarse es un acto de (r)evolución, de plena confianza y libertad.
  • Desnudarse es dejar atrás la vergüenza y la culpa.
  • Desnudarse es el acto más puro y honesto.
  • Desnudarse es la expresión de vulnerabilidad elevada a su máximo potencial de fuerza original.

A mis casi 50 años y en plena fase de climaterio, los sofocos (manifestación, en algunas mujeres que atravesamos la menopausia, de explosionas cortas pero intensas de subidas de temperatura) me llevan una y otra vez a una necesidad de desnudarme, pero también de desAnudar cargas que me lastran el caminar, que me siguen pesando y, por lo tanto, restringen y contraen mis movimientos mentales, emocionales y físicos.

A esta contracción le he dado el nombre de nudos.

Para mí, el proceso de desnudez es un proceso de desanudar los nudos que se van formando a lo largo de nuestra experiencia vital y que van conformando nuestro cuerpo, la estructura caracterial y las corazas defensivas. Desanudar los nudos es fundamental para recuperar el potencial de mi Ser en su estado creativo.

En mi sueño hay una segunda parte.

En el camino que recorro aparecen otras personas. Y es en este preciso instante que mi desnudez cobra otro sentido. Estas otras personas están tapadas. Y esto marca una diferencia. Me siento observada, vista desde afuera. Percibo que me miran extraño, cuchichean y apartan la mirada. No hay posibilidad de contacto. En mi sentir algo cambia y aflora la vergüenza. Una gran pena me invade. Y me hago consciente del conflicto. Me convierto en herida.

La neurosis deviene cuando el conflicto de la amenaza emerge y busca una manera de adaptarse a las circunstancias y resolverlo. De mi sueño infiero que para estar con el otrx-contigo debo “taparme”. Al hacer esto me traiciono y pago el precio de sacrificar mi libertad. A lo largo de los años aparecerá un fuerte deseo de estar sola para sentirme libre y a salvo de la amenaza que supone sentirme juzgada y no aceptada.

El nudo está servido (uno de los nudos que yo he podido identificar en mi biografía) y el conflicto de la trama del enredo me acompañará durante muchos años. Y observo, sorprendida, como ese sueño vaticinaba la trama actual de un enredo de manipulación sofisticado que vuelve a exigirme el sacrificio de mi libertad personal en aras de convertirme en una buena, solidaria y solitaria ciudadana.

  • Desanudar es un acto de valentía y de recuperación del alma.
  • Desanudar es un verbo de acción, es un gesto de empoderamiento y autorresponsabilidad.
  • Desanudar es reparar lo que ha estado dañado. Es aflojar los miedos que aprietan para desatar finalmente el amor.

Desanudamos experiencias de desamor (el trauma) para tejer experiencias reparadoras de amor. Si no lo puedo hacer contigo, quedo condenada al ostracismo, al exilio, al destierro, al extrañamiento. El alma se pierde y vaga sin rumbo. Queda el cuerpo, un cuerpo incompleto y desfragmentado.

En un proceso de psicoterapia, te invito a observar los nudos de tu biografía. El proceso psicoterapéutico es un proceso de identificar primero, comprender después y, finalmente, estar en disposición (esto quiere decir, con actitud y recursos disponibles) para desenredar el nudo que aprieta el Ser que Eres y ahoga la expresión de tu existencia.

Cuando digo amor, digo libertad.

Si alguna vez te encuentras a alguien caminando desnuda, no la juzgues, no la mires con hostilidad. Solo te está mostrando la belleza de su vulnerabilidad, su libertad.

Cuando escribo libertad, escribo amor.

¿Cuál es tu sueño?

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