LO QUE ME ATRAVIESA. CLIMATERIO

por Ángeles Córdoba | SEntiRySER
mujer en climaterio

Clima… ¿qué?

¿De qué va eso del climaterio? ¿Es contagioso? ¿Sirve para algo? ¿Hay que pagar algún tipo de impuesto tributario? ¿Tiene algo que ver con abanicarse en invierno? ¿Es lo mismo climaterio que menopausia?

Sabemos muy poquito o nada. Y si sabemos algo, está distorsionado.

Hola, soy mujer y soy climatérica. Pasé ya la perimenopausia y menopausia. Ya no soy cíclica, aunque empiezo a descubrir algún tipo de ciclo nuevo que no lo determina mi sangrado menstrual ni aparece en ningún manual. Tengo 50 años. Y no estoy enferma por ser climatérica. Atravieso una fase madura. Eso sí, que no vieja, eso todavía no, pero ya dejé de ser joven, aunque me sienta joven en algunos aspectos. En otros, no. Dicen que estoy en mi segunda adolescencia y/o primavera de vida. Tal vez sí. Aunque me pregunto si tuve una primera adolescencia.

Y todo esto me sucede porque fui mujer fértil, “procreadora de vida humana”. Ahora, ya no. Siento que aunque puedo hacer lo que me dé la gana (en esta fase), tengo un disco interno que me disuade de hacer lo que me apetece y necesito. Estoy trabajando en ello.

Menopausia: cese de la menstruación. Pasado un año desde nuestro último sangrado menstrual se habla de menopausia.
Climaterio: etapa que abarca los 5 años previos a la última menstruación y los cinco posteriores (los años varían en cada mujer).

Estoy absolutamente convencida que cada mujer vive esta fase de forma única y personal.
Y que se trata de un proceso.
Y que es individual pero no necesariamente tenemos que vivirlo en solitario.

Personalmente no me gusta cuando alguien me dice cómo tengo que vivir mis sofocos. Al principio me parecieron fascinantes. Supongo que porque se trataban de una novedad y lo compartí mucho, lo incorporé en mi entorno. No me avergonzaba en absoluto por ello. Siempre me ha gustado sentirme sabia. Pero los sofocos no garantizan eso. Ni tampoco las canas. Ni mucho menos la edad. O haberte divorciado o tener hijos mayores o haber acabado de pagar la hipoteca o haber salido de tu continente/país/pueblo o hablar tres idiomas o haber experimentado “cosas” en la cama o hacer retiros espirituales o haber estudiado dos carreras y cursado tres posgrados… la lista puede ser infinita. Sólo tú lo sabes, lo que has tenido que hacer o dejar de hacer. Porque todo esto es hacer, acumular y producir. Muy lejos de sentirTe.

Lo que a mí me hace ser sapiencia es escribir esto, estando cagada de miedo por no ver un horizonte. Y tener la paciencia de confiar en mí misma. Y quererme. Mucho. No vale un poco.
Será que al retirarse mi regla entré en un duelo, ese que vivimos cada mes que sangramos. Nuestro óvulo no fue fecundado y lloramos la pérdida de lo que no fue. De esto nos podemos enterar o no. Tú eliges si te quieres enterar o no.

De lo que yo me estoy enterando es de un duelo que siento largo y profundo y también incompatible con sentirme feliz, alegre, optimista, sociable y disponible y abrazar todo esto un día y al día siguiente.
La bajada de progesterona (al desaparecer la ovulación) y la bajada de estradiol (un tipo de estrógeno) podrían explicar algo de todo ese proceso que vivo. Y venga, fiesta de hormonas cayendo en picado, que empiece el peregrinaje de los signos y los síntomas. De esto hablaré otro día o en el Viaje hacia la Mujer Madura.
Y como creo en lo de pedir ayuda. Pues pido ayuda. Y en esas estoy. En esas y cuando me apetece en escribirTe para compartirMe.

He llegado hasta aquí porque vengo de ayer y de antes de ayer y de hace 5 años, 10, 20, 30, 40, 50 y 100 y 1000 años. Toda una biografía y una memoria celular e histórica. Y esto es importante tenerlo en cuenta.
Mi madre tuvo canas como yo las tengo ahora. También tuvo sofocos, como yo los tengo ahora. Y le dolió el corazón. La cardióloga que la atendió dijo que todo estaba bien. Pero no, no estaba todo bien. Y se murió. Así, sin más. Un poquito de pena, un poquito de dolor, un poquito de angustia, un poquito de soledad, un poquito de aguantar y vas acumulando y mira, llega un día que ya no puedes más.

En estos momentos la edad media de vida de una mujer es de 85,83 años. Si a los 51 años (otra media) dejas de ser cíclica para ser climatérica, te quedan 33 años de vida. ¿Cómo tienes previsto vivir esta etapa? ¿Medicalizada por todos tus síntomas, probablemente mal diagnosticados?

Estamos desinformadas, desatendidas, mal-tratadas y fuera de un sistema sanitario y social que dé cobertura a esto que estamos viviendo y vamos a vivir. Porque vamos a atravesarlo TODAS si seguimos viviendo. La cirugía sólo lo esconde. El marketing lo tergiversa. Nuestras parejas no lo entienden y la industria farmacéutica se hace rica a tu costa.

Siento vergüenza, culpabilidad y rabia por sentir que no debería sentir mi tristeza y mi pena.
Sé que no me puedo quedar aquí, poque también he podido sentir a lo largo de mi Vida que la vida es un regalo. La Vida es una oportunidad para Ser lo que verdaderamente somos: A m o r. Amor recibido y amor entregado. Pero necesito pasar por el peldaño de este momento que vivo (climaterio viene del griego κλιμακτήρ-klimakter = escalón, peldaño). Mi duelo me dice que no me lo puedo saltar como me salté mi adolescencia o tal y como la viví. Los pendientes están ahí y requieren atravesarlos.

Abro un grupo de mujeres, un espacio de autocuidado y revisión de vida donde yo, junto a otra mujer especializada en El Arte de cuidArte, co-creamos y te guíamos para que te puedas acompañar y dejarte acompañar y atravesar honestamente este proceso si algo de lo que te cuento aquí te resuena o te toca: Ser Mujer. El Viaje hacia la Mujer Madura.

¡A por una Salud Madura en la fase hacia una madurez plena, consentida y libre!

Te deseo Salud y Libertad para sentiryser quién eres en realidad. Si no lo sabes, vente a descubrirlo.

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