En las preguntas está el principio de todas las soluciones
FAQs
Si estás pensando en iniciar un proceso de terapia, probablemente estas cuestiones te interesen.
¿Cómo contacto contigo?
Puedes escribir un mensaje a acmpsicoterapia@gmail.com. Si lo prefieres, puedes llamarme o mandarme un WhatsApp al 669 344 417.
¿Cuánto dura un proceso de terapia?
Depende de lo que te trae a terapia y de las ganas que tengas de profundizar. A veces pueden aparecer en un proceso lo que llamamos resistencias cuando las cosas se ponen difíciles. Es habitual y es importante poder atravesarlas juntas/juntos.
Puede haber procesos de terapia de 3 o 4 meses a terapias de años.
¿Las sesiones duran siempre lo mismo?
Sí. 55 minutos en el caso de una sesión individual. Cuando se trata de una sesión de pareja, la duración varía de 60 a 90 minutos.
¿Cuál es la frecuencia de las sesiones?
La comunidad psicoterapéutica propone la periodicidad semanal. Personalmente me adscribo a ello. Esto ayuda a crear un ambiente sólido, constante y seguro. Y es lo que permite que se vayan operando cambios significativos que animan a continuar.
Si por alguna circunstancia esto no pudiera ser, valoramos juntas/juntos otras opciones. Y si puntualmente es importante reforzar la terapia con más de una sesión a la semana, lo valoramos, también. Se tienen en cuenta los descansos vacacionales a lo largo del año que son comunicados por ambas partes.
¿Cuánto cuesta una sesión de psicoterapia?
El valor de una sesión individual es de 65€
El valor de una sesión de pareja es de 95€
El valor de una sesión grupal es de 40€
El valor de una sesión de ejercicios bioenergéticos es de 50€
¿Cómo se si tú eres mi mejor opción como terapeuta?
No lo sabes a priori. Tampoco soy la mejor opción para todos los/las pacientes.
Energética y caracterialmente la relación que se establece con un/a paciente u otro es diferente. Que podamos trabajar juntos/as depende de la confianza que se establezca y de la seguridad que puedas sentir conmigo. Esto lo vamos construyendo de a poco.
En la primera sesión nos presentamos y doy espacio a que puedas plantear tus preguntas. Puedes preguntar lo que necesites del proceso de terapia. De la misma forma yo también puedo preguntarte por algún aspecto.
También puedes preguntar y hablar con otros/as terapeutas. Lo importante es que tomes la decisión que tomes, lo hagas tranquilo/a y plenamente informado/a.
¿Es normal no saber lo que me pasa?
Los/las psicólogos/as no utilizamos la palabra “normal”. Es reduccionista, simplista y sólo sirve para etiquetar. Hacer terapia es una forma sana de descubrir qué te pasa. Y no sólo eso, también de sentirlo y poder elaborarlo para transformarlo y cambiarlo si es tu deseo.
Yo te acompaño para que cuando te encuentres con puntos ciegos (aquello que es difícil ver por ti mismo y a solas), puedas sentirte sostenido/a. Cuando tocamos lugares de dolor, la tendencia es inconscientemente evitarlo. Vivimos en una sociedad que entierra el dolor y el trauma que lo origina. Desenterrarlo ayuda a reconocer lo que nos puede pasar y sanarlo.
Si he hecho terapia antes ¿puedo volver de nuevo?
Por supuesto. En la vida nos van a pasar cosas nuevas (cambios de trabajo, pérdidas, relaciones nuevas, conflictos escondidos, mudanzas, cambios de paradigma, vivencias en torno a la edad, etc.). El movimiento es la única constante que se repite porque estamos vivos/as.
Has hecho terapia anteriormente y ahora sientes que necesitas tratar un aspecto nuevo y abrir un nuevo proceso: ¡Eres muy bienvenido y bienvenida!
Deseo hacer un proceso de crecimiento personal, ¿es terapia?
Una de las posibilidades más maravillosas en la vida de una persona es invertir en su propio crecimiento personal. Atiendo personas que desean hacer este proceso de crecimiento personal desde lo psicoterapéutico y ofrezco herramientas analíticas y somáticas.
¿Cómo sé que necesito hacer terapia?
La demanda es lo que te lleva a hacer un movimiento y venir a terapia. Es aquello que te ha accionado y por lo que sientes que quieres y necesitas hacer terapia. Por ahí empezamos a tirar del hilo. ¿Cuál es tu demanda? ¿Cuál es tu herida?
Aprende a honrar tu herida, porque te enseñó, te curó. Aquí dolió, aquí sanó.
Estoy especializada en personas, no en trastornos de salud mental. No segmento a mis clientes. Atiendo a quien está dispuesto/a a comprometerse consigo mismo/a y con el proceso. Todo mi respeto a quien decide dar este paso.
Algunas demandas con las que me he encontrado hasta ahora son:
- Evito siempre que puedo el CONFLICTO, me da miedo.
- En general no siento PLACER en mi vida.
- No conecto con las personas, me cuesta RELACIONarme, me siento inseguro.
- El DOLOR es una constante en mi vida y me he acostumbrado a ello, pero me siento enfadado/a y triste.
- Mi PAREJA y yo atravesamos un bache.
- Siento ANSIEDAD.
- Vivo con ESTRÉS continuamente.
- He pasado por una situación TRAUMÁtica y siento que sigue ahí.
- Mi ADICCIÓN controla mi vida.
- Ha transcurrido ya un tiempo y no me recupero de la RUPTURA DE PAREJA.
- Tengo dudas con SER PADRE/MADRE.
- Hace tiempo perdí el interés por la SEXUALIDAD.
- Estoy AGOTADO/A pero no puedo descansar.
- Me han diagnosticado un trastorno del estado de ánimo y me siento DEPRIMIDO/A.
- Siento que fracaso en las RELACIONES.
- Me gustaría vivir en otro CUERPO. Este que tengo no me gusta.
- NO SÉ QUÉ ME PASA, la verdad, pero me falta algo.
- No puedo estar SOLO/A.
- Me cuesta VIVIR.
- Tras el ACCIDENTE me he vuelto miedoso/a e inseguro/a.
- Desde la AGRESIÓN SEXUAL no he vuelto a ser el/la misma/o. No puedo confiar en los hombres/las mujeres/lxs otrxs.
- Me siento DESMOTIVADO/A. Nada me llena. He pensado en el SUICIDIO.
¿Cuál es tu demanda?
¿Cómo funciona el proceso de psicoterapia?
Durante el proceso, que no es lineal, se pueden reconocer algunas etapas:
La primera es el compromiso. En esta etapa dedicamos tiempo, energía y capacidad en construir una relación basada en el respeto, la seguridad y la confianza. Se aclara el encuadre terapéutico y cualquier duda que pueda surgir del modus operandi.
La segunda etapa tiene que ver con el proceso mismo de identificar los nudos que te generan malestar. Observarlos, reconocerlos, ponerles palabras, expresarlos, sentirlos… Decía el filósofo griego Aristóteles:
No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho
La tercera etapa está relacionada con el cambio, y por lo tanto con el duelo. Esta etapa tiene que ver con renunciar a las antiguas formas de pensar y de vivir (creencias y patrones limitantes) relacionadas con el malestar emocional que sientes. Pero también con la posibilidad de conquistar nuevas perspectivas y modos de vivir diferentes a los antiguos círculos viciosos que te mantienen debilitado/a.
La última etapa es la de la finalización del proceso. Esta etapa es la constatación de que el problema o el motivo por el cual llegaste a consulta se ha resuelto y que tienes tus propios recursos para seguir viviendo. Entonces, la terapia se cierra.
Suele ser un proceso natural, y por mi experiencia, juntos/as proponemos este momento. Si, aun así, tú deseas finalizar la terapia aunque yo no lo proponga, eres libre y responsable de tomar tus decisiones.
Es importante hacer este cierre con una o dos sesiones. Al fin y al cabo, vamos a cerrar un vínculo y es básico dar espacio para elaborar la despedida y poder cuidarnos.
Este texto de Alexander Lowen, el padre del Análisis Bioenergético (La experiencia del placer, p.270) expresa con dosis de realidad el final de un proceso de terapia:
“De alguna manera, toda terapia termina en un fracaso. No alcanzamos nuestra imagen de perfección. El paciente advierte que siempre tendrá defectos. Sin embargo, sabe que su crecimiento no está completo y que el proceso creativo iniciado en la terapia es ahora responsabilidad personal. No sale de la terapia en una nube -los que lo hacen están destinados a caer-, siente que sus pies están sobre la tierra, ha obtenido una apreciación de la realidad y ha desarrollado una actitud creativa hacia los problemas que afrontará. Ha experimentado alegría, pero también pena. Sale con un sentimiento de autorrealización que incluye el respeto a la sabiduría del cuerpo. Ha recuperado su potencial creativo”.
¿Qué herramientas usas?
Estas son las herramientas y recursos que uso en un proceso de psicoterapia, dependiendo de la demanda del/la paciente y de mi propio criterio:
Psicología, Psicoterapia Humanista, Análisis Bioenergético, Sexualidad Somática, Cosmovisión del Ser Mujer y otras técnicas procedentes de enfoques psicocorporales y energéticos propios de mi trayectoria formativa y experiencial.
Aúno experiencia y compresión, pues yo misma he transitado y realizado un proceso personal con esta caja de herramientas. A día de hoy, continúo explorando y revisando esta caja. Puedes visitar mi BIO para saber más.
Mi deseo es ACOMPAÑARTE e INSPIRARTE en tu proceso terapéutico a través de estas herramientas.
¿Qué es la Psicoterapia?
Un tratamiento o una manera (entre otras) de atender tus dificultades y problemas en la vida. La psicoterapia puede ayudarte a mirar de otra manera, tomar conciencia de nuevas cosas, abordar los problemas de manera diferente, y encontrar respuestas y soluciones satisfactorias, que te hagan sentir bien contigo mismo/a y con tus relaciones.
La tarea de encontrar la felicidad dentro de nosotros/as mismos/as no siempre es fácil pero es imposible encontrarla en otra parte (Arthur Schopenhauer)
Un proceso de ayuda en el que tú, paciente, te decides a trabajar conmigo, psicoterapeuta, para confrontar tus dificultades y mejorar tu manera de vivir, sentir y actuar. Es el encuentro entre dos expertos/as. Yo, experta en acompañarte y mostrarte nuevos mapas, y tú, experto/a en ti mismo.
Un espacio de seguridad y confianza. Sirve para liberarte del sufrimiento innecesario que pesa sobre tu vida. También sirve para recuperar la confianza y seguridad en tus recursos y capacidades, así como en los demás.
Una oportunidad de aceptación y cambio. Aceptar Quién Eres realmente (el Ser Esencial). Esto implica un proceso de duelo. La idea es que puedas dejar de identificarte con el personaje que te ha sostenido y con el que has sobrevivido durante tiempo.
Por otro lado, aparece la posibilidad de hacer un cambio en la relación con los síntomas con los que llegaste a la consulta, completando y transformando algo en ti.
Un Viaje para Desenredar los Nudos de tu Madeja y recuperar la Salud mental, emocional, energética, física y/o relacional.
Si siempre hacemos las mismas cosas, los resultados siempre serán los mismos (Albert Einstein)
La terapia NO es un interrogatorio donde el/la terapeuta se limita a preguntar y el/la paciente a contestar. Es como una danza improvisada, se van aprendiendo pasos nuevos, haciendo pausas, observando, dejando que la mente, lo cognitivo, lo verbal no tenga que dirigir y controlarlo todo. ¡Hasta se puede respirar! y sentir las sensaciones derivadas de la inhalación y exhalación.
Ser “paciente”
A mí me encanta esta palabra. Por eso la uso en la consulta, por aquí y en mis artículos.
Me gusta porque las personas que me consultan padecen algún tipo de malestar o conflicto o dolor físico, emocional, etc. Además, hacer un proceso de terapia implica cierta dosis de paciencia a lo largo del viaje. Cuando conseguimos sentir un estado de paz interior, algo se afloja, se aligera la carga y soltamos el malestar. Pasamos de ser impacientes a ser pacientes con nosotros/as mismos/as, que es una expresión de amor y autocuidado.
De todas formas, si te gusta otra palabra (cliente), la puedo tomar en consideración. Sea como sea, la palabra que más se adecúa a ti es tu nombre o como tú quieras que me dirija a ti. A mí me puedes llamar Ángeles.
¡De mim nao posso fugir, paciencia! (Tânia Carvalho)